
En la vida pasamos por momentos dolorosos de desilusión, rabia, tristeza desengaño y hasta de abandono, después de pasar por todo esto antes mencionado sientes que la vida se detiene y luego que se vuelve a poner en marcha ya no eres la misma persona que al principio. tus defensas emocionales mutan y te haces más insensible al dolor, más frío, menos emotivo más lógico y práctico hasta llegar un momento en que ya nada de lo que te derrumbó puede hacerlo porque eres una dama de acero.






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